Cómo meditar con mandalas y conectarnos con nuestro interior?

Aquí está una breve guía de la ilustradora de mandalas Lisa Tenzin-Dolma sobre cómo los mandalas, nos pueden ayudar a enfocar la mente en la meditación.

El poder de los mandalas ha sido conocido en las culturas orientales durante muchos siglos. Son considerados como mapas altamente complejos del cosmos, como imágenes espirituales simbólicas que, cuando se meditan, pueden provocar una profunda transformación interna.

Al seleccionar un mandala se debe optar por uno que realmente le atraiga. La meditación depende en gran medida de la concentración, por lo que antes de dibujar o pinar un mandala, debe encontrar un lugar tranquilo para sentarse, lejos de las distracciones o del ruido. Trate de absorber la atmósfera pacífica que le rodea y concéntrese inicialmente en detener su mente, respirando lenta y profundamente. Utilice la siguiente guía paso a paso, para saber cómo realizar la buena práctica.

¿Cómo meditar con los Mandalas?

1. Con el mandala elegido y colocado sobre una mesa o en el suelo a la altura del brazo delante de usted, tal vez sobre un caballete improvisado, al nivel de su línea de ojos, siéntese cómodamente, ya sea en una silla con los pies planos o en el suelo, con las piernas cruzadas.

2. Respire lenta y profundamente, desde el diafragma, mientras que se vacía y se calma su mente.

3. Mire suavemente el mandala y relaje los ojos para que, inicialmente, la imagen salga lentamente fuera de foco.

4. Siéntese tranquilamente, debe en la imagen completamente y permitir que sus formas, patrones y colores funcionen en su mente de forma inconsciente. Si surgen pensamientos de distracción, déjelos alejarse y suavemente vuelva su foco de nuevo al mandala.

5. Haga esto por lo menos 5 minutos inicialmente. En sesiones posteriores, trate gradualmente de acumular su período de meditación a 15 minutos.

6. Cuando estés listo, lentamente vuelve tu atención al mundo que te rodea.

Meditando con los mandalas

Los mandalas son imágenes simbólicas usadas en la meditación, lo que es importante en la mayoría de las tradiciones orientales, que llevan al meditador a un viaje sin palabras en los misterios más profundos de la mente, explica David Fontana, que ha sido un practicante de meditación por más de 30 años. Fontana es Becario de la Universidad de Cardiff en el Reino Unido y autor de numerosos libros como Learn to Meditate y Discover Zen. En el hinduismo, el budismo y el jainismo, esta forma de arte sagrado es una característica central de muchas prácticas de meditación. Fontana traza la tradición del mandala y las formas elaboradas que han tomado en muchas de las religiones del mundo.

El mandala más simple es el círculo, un símbolo espacioso que no tiene principio ni fin. Los mandalas están bellamente diseñados (uno por cada semana del año), ofreciendo un viaje simbólico y rico para cualquier persona interesada en la auto-exploración, la calma del cuerpo y la mente, o experimentando con el arte de ver.

Fontana escribe:

“El mandala es como un espejo que nos ayuda a descubrir quiénes somos. Si el mandala es el adecuado, ya es un reflejo de algo profundo en nosotros mismos, una reflexión que no juzga ni condena, que no halaga ni engaña, que no nos compara con otras personas y que nos encuentra mejor o peor, que simplemente nos revela las cosas como son.Cuando nos detenemos a pensar en nosotros mismos nos hacemos conscientes de todo tipo de fortalezas y debilidades. El mandala acepta todo lo que ve, nos enseña a no escondernos de nosotros mismos, enseñandonos a dejar de fingir que somos alguien que no somos y a experimentar lo que es ser nosotros mismos en lugar de perderse en un mundo artificial de conceptos, prejuicios, esperanzas y miedos innecesarios sobre nosotros mismos”.

Los nuevos mandalas a todo color se dividen en las siguientes categorías: patrones sagrados, naturaleza, ser y aceptación, bondad y amor, fuerza interior y cosmos. Cada uno es acompañado por una meditación guiada que extrae los múltiples significados de los símbolos en el diseño. Usted puede considerar la paloma como una expresión de paz, el salmón como un portal de sabiduría intuitiva, las grúas como símbolos de la buena fortuna, o un copo de nieve como fugaz e impecable.

Mandalas como práctica espiritual

¿Qué es un mandala?

Mandala significa “círculo sagrado” en sánscrito. Los círculos aparecen en la naturaleza (flores, copos de nieve, sol, luna, etc.), la arquitectura y son también poderosos símbolos en las culturas a lo largo de la historia mundial. En varias tradiciones espirituales, los mandalas se usan para facilitar la meditación y se usan en los ritos sagrados como una herramienta transformadora para ayudar con la curación.

Los monjes budistas tibetanos y los indios nativos americanos utilizan mandalas como una manera de evocar la energía espiritual, la meditación y la curación. El psicólogo Carl Jung usó mandalas con sus clientes y para su propio crecimiento personal. Sus estudios revelaron que su creación permitió una curación profunda que tuvo lugar desde dentro de la psiquis humana.

¿Por qué se cree que los círculos son tan poderosos?

El círculo es un símbolo de totalidad, continuidad, conexión, unidad, armonía y el ciclo de la vida. A diferencia de otras formas, el círculo fluye y no tiene bordes duros ni ángulos. Se cree que los círculos ayudan a las personas a enfocarse hacia el interior.

Colorear Mandalas

Si elige el color de un mandala, puede aprovechar su creatividad sin necesidad de conocimientos artísticos. El proceso de coloración puede calmar y nutrir. Colorear mandalas es una gran manera de empezar a usar mandalas en su vida cotidiana.

Empezando:

Necesitará crayones, lápices de colores, pinturas, pasteles o marcadores en varios colores.

Vaya al lugar de su casa o ciudad en el cual se sienta pleno, libre y con paz, dejando librar la mente, e incorporándose de lleno en la elaboración del mandala. Debe respirar profundamente, debe viajar hacia ese mundo fantástico, en donde encontrará tranquilidad.

Coloque todos sus utensilios para colorear y simplemente comience a colorear. No dé mucho pensamiento a los colores que elija o si coinciden, deje que su instinto elija. No hay manera incorrecta de colorear.

Una vez que haya terminado de colorear en el mandala tome un momento para mirarlo. Observe los colores, las formas y cómo te hacen sentir.

1 – Necesitará una hoja de papel limpia, lápices de colores, pinturas, pasteles o marcadores en varios colores.

2 – Debe encontrar un lugar tranquilo y cómodo donde no se lo interrumpa. Apague su teléfono celular y ponga música relajante.
3 – Tómese un momento para relajar su mente y cuerpo. Usted puede hacer esto tomando tres respiraciones profundas. Respira en el amor y exhala la tensión y el miedo.
4 – Dibuje un círculo sobre el papel. Puede utilizar una brújula o contornear algo redondo, como un cuenco.
5 – Dibuje una pequeña forma en el centro del círculo. Un diamante, un cuadrado, un círculo o una estrella funcionan bien. (Estos son sus “motivos”.)
6 – Dibuja otra forma fuera de esta primera forma. (Puede cambiar colores en cualquier punto).
7 – Repita en un anillo alrededor de su motivo central.
8 – Sigue adelante, dibujando nuevos motivos en anillos en expansión, mientras trabajas hacia el círculo exterior de tu mandala.

De esta forma podrán ingresar en este apasionante mundo de los mandalas!

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