Ideas de mandalas en macetas para decorar

Los mandalas son una forma de expresión y arte que llegó para quedarse en Occidente. Todo el mundo aprende a hacerlos, hay cursos para que la ejecución esté pulida, vídeos en la web que nos enseñan variantes y realizaciones en diversas plataformas e incluso mandalas que ocupan sitios que a priori poco y nada tienen que ver con sus orígenes. De hecho, en referencia a lo último, este posteo tiene esa exacta naturaleza, ya que en esta ocasión trataremos un poco sobre ideas para confeccionar hermosos mandalas en macetas. Porque si estas curiosas configuraciones atraen las buenas vibras, energías y reducen el estrés, digamos que obtenemos una abundancia de positividad en conjunción con las plantas que exudan de por sí vitalismo ¡No te pierdas la nota, querido lector!

Ideas de mandalas en macetas para decorar

Un mandala es una representación del cosmos que representa la exterioridad a mi ser y mi propio ser; es decir, es una figuración de esa interconexión, una interacción que posiblemente olvidemos en nuestra civilización; pero que muchas otras han tenido en cuenta. “Algún día volveremos a ser el polvo que fuimos”, una sentencia cristiana que realmente ya la pensaron otros credos como el budismo, al cual se le suele asociar el arte mandálico.

Ahora bien, ¿por qué mandalas para las macetas? ¿Qué función pueden cumplir? En primer lugar, las macetas y macetines que te mostramos quedarán muy bellos con esas figuras de distintos niveles de complejidades; en segunda instancia, siempre sirve realizar estos diseños para relajarse, olvidarse de los malos tratos y los malos pensamientos que a veces la vida nos otorga sin cesar; en tercer lugar las plantas y flores siempre nos transportan un vitalismo hermoso, por ende con el arte mandálico no haremos más que amplificar esa preciosa sensación. Así que como podemos ver, muchas motivaciones existen a la hora de crear estas bellas macetas.

Los mandalas suelen ser complejos porque dan cuenta de una interconexión de la vida y el universo, con simologías distintas como corazones, pétalos, estrellas, cuadrados, rectángulos, triángulos, mariposas, etc.  Te daremos unos ejemplos: el círculo es lejanía, pero también seguridad del yo y lo absoluto; el cuadrado es estabilidad; la espiral son energías curativas; el laberinto puede ser confusión, pero también reflexión, etc. Y también contamos con colores: el negro es tristeza y muerte; el blanco paz y purificación; el verde vida y nacimiento; azul paz y espera; rojo amor y pasión, etc. Todos estos datos te los pasamos por si no solo quieres realizar un conato de mandala en tu maceta, sino incluso profundizar a la hora de escoger figuras y colores.

Pero, asimismo, las selecciones son más que libres, de ahí que puedas hallar hasta macetas negras, el cual es un color negativo en la simbología mandálica. En definitiva, todo se cierra en cómo tú te sientes en el momento y qué quieres realizar; la interpretación que efectúas por tu propia cuenta.

Es también una moda buscar mandalas simples o copiar retazos de ellos en mayor dimensión ¿Por qué? Si bien todavía no nos adentramos en cómo hacer los mandalas en las macetas, es obvio que la cantidad de espacio y la índole de la superficie complejizan cualquier clase de dibujo, de ahí que una respuesta bastante efectiva sea la anteriormente mencionada (quedan muy bellos los resultados, como puedes divisar).

Una forma sencilla de hacer un mandala es tratar de realizar el diseño desde una hoja normal, posiblemente copiando un estilo sucinto desde la misma web. En ese sentido, un lapiz, reglas, compás, borrador, pincel y pinturas bastan ¿Y cómo lo llevo al diseño a la maceta? Muy simple, sea que escogas el de tu mano o uno de internet, solo debes calcar la figuración en la maceta lo mejor que puedas.

Es importante que entiendas que la remarcación se hace con pincel o lápiz de grafito. Son las líneas elementales del diseño para luego empezar a divertirse con la coloración. Con los colores te puedes fijar en la simbología o simplemente dejarte llevar, como muchas escuelas lo aconsejan, con lo que sientes en el momento. Perderse en ese delirio báquico, liberándose del estrés y los problemas, para luego vislumbrar el resultado terminado.

La palabra mandala en sanscrito quiere decir círculo. Y si bien podemos decir que es un arte muy propio del budismo, también se puede vislumbrar en otros credos o religiones. Por ejemplo, hay vitrales de iglesias cristianas que cuentan con esta clase de formas. Es que hay que comprender que todo lo que sea circular, equidistante al centro, evoca la idea de perfección (posiblemente una idea sumamente vieja de perfección), además de eterno retorno de lo mismo, también otro concepto muy antiguo.

En las macetas no podrás efectuar seguramente complejos diseños, pero sí divertirte con ciertas formas. Te recomendamos, si te animas a realizarlo a mano y no apelar a alguna suerte de vinilo (otra alternativa), que te fijes en grandes figuras, que apeles a cierta rigurosidad, pero no excesiva ya que esa no es la idea de estas hermosas macetas o macetines.

Los mandalas en Occidente sirven como arte, forma de expresión, medio de relajación e incluso de diversión, de ahí que todo esto se haga un poco más laxo ¿A qué no referimos con esto? A que no hay que abocarse, más si la superficie son macetas, a los colores estrictos y sus definiciones, a las formas tanto en lo particular como en lo general. Y respecto a lo general, muchas veces los diseños en las macetas pueden tomar maneras de Zentangles, un arte con aires mandálicos pero que no busca la circularidad de lo clásico.

Así que deja fluir tu inspiración y realiza lo que mejor se adapte a tus gustos y a la superficie de la maceta, que a veces es poca.

Los mandalas originariamente cumplen funciones importantes, ya que una enorme cantidad de monjes los realizan con arenillas de colores y palillos, durante horas, quizás días, para luego de su cometido destruirlos sin ningún miramiento. Aquí no es así, ya que no sirven para terminar con una enfermedad generalizada o un temporal, sino simplemente trasladar un clima de paz a la persona.

En ese sentido existe toda una filosofía mandálica especial, donde se recomienda por ejemplo colocarlos en un dormitorio para que la pareja tenga una buena vida sensual y sexual; en los comedores así se engulle en paz y armonía (algo fisiológicamente vital); o en el mismo living para que las buenas energias fluyan. No es un Feng Shui, pero se acerca.

Para meditar, para relajarse, para comunicar aires de armonía y paz, para entretenerse; de esa manera podríamos sintetizar los fundamentos a la hora de realizar hermosos mandalas, simples muchos de ellos, en nuestras encantadoras macetas y macetines.

Repetimos: si no te sientes capacitado para realizar con lapiz de grafito o un pincel fino el dibujo, puedes apelar a un estampado. Incluso hay algunos muy bellos hechos de antemano y sumamente complejos. La decisión es tuya, querido lector, pero no te pierdas de estos hermosos diseños para colocar tanto en el interior de la casa, como en el patio o en el jardín.

Esperamos que estos diseños te hayan gustado y que puedas realizar unos hermosos estilos en tus macetas.

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