Mandalas infantiles: Qué efecto tienen sobre los niños?

El Mandala es una herramienta especialmente adecuada para estimular la creatividad de los niños y ayudarles a expresar sentimientos, emociones y pensamientos que de otra manera son difíciles de colocar.

La realización de este diseño es una oportunidad para experimentar jugando y con alegría su propia seguridad, su propia capacidad de elección,  la observación, la conciencia de su propio poder creativo y nuestras facultades críticas.

La forma circular y una acogedora forma, un ‘arquetipo’ que en la mente del niño se acerca al abrazo de la madre, la cara redonda de la madre y del Papá, agradable y reconfortante para el vientre, permitiéndole ponerse en contacto con su propia formación y también para expresar emociones e ideas que aún no han desarrollado una conciencia total.

Los primeros dibujos de los niños son círculos y redondeles que los niños asocian con un símbolo y en la mayoría de los casos es el rostro de la madre, el sol, la pelota en su simplicidad: ‘se refiere a los dibujos de graffitis prehistóricos, cuando los primeros hombres trataron de expresar en cuevas o rocas religiosas y sentimientos sagrados relacionados con el mundo que les rodea´.

¿Cuáles son los efectos de dibujar un mandala?

Pintar o dibujar un mandala tiene un efecto estimulante sobre la imaginación, y al mismo tiempo ayuda a desarrollar la confianza en su propia capacidad, ‘una sensación generalizada de calma y tranquilidad’. Armonía sugiriendo, facilitando la concentración incluso en aquellas más animadas fiestas. Si las obras se realizan en grupos de los niños experimentarán el placer de trabajar con los demás, a tiempo y todo el mundo va a aprender a aceptar las diferencias.

Cada mandala mientras es absolutamente único, por lo que los niños descubren su propia individualidad, mientras que se puede ser parte de un grupo y también ayudar a la reducción de la ansiedad y los antagonismos en favor de la colaboración y la escucha.

El mundo en el que vivimos está lleno de imágenes con mandalas: la corola de una flor, el sol, la publicidad, las marcas, el plato que se come, la mesa redonda, el ojo de buey ‘de un barco, una naranja, la pizza en un plato, la ronda de baile, la danza alrededor del fuego de los americanos nativos. Enseñar el valor de estas imágenes puede ayudar a los niños a encontrar una manera de establecer relaciones con el mundo exterior (el macrocosmos), en donde están a través del desarrollo de sentimientos y facultades que conducirán al descubrimiento de la alteridad y a ser agentes de una verdadera auto-educación.

El mandala se ofrece como una herramienta educativa para los más niños que para los más grandes, pudiendo ser compartida con los padres, educadores o maestros. Aparte de los usos estrictamente educativos a los que pueden hacer en la escuela, la casa de sus padres se convierte en una oportunidad para el crecimiento y el entendimiento mutuo, ayudando a las partes a entrar en una profunda y calmante relajación.

Usted no necesariamente necesita tener que leer todo lo que Rudolf Steiner y Carl Jung explican para explorar el uso de la forma, el color y los símbolos en el desarrollo dinámico de la facultad cognitiva de nuestros niños pequeños. Los sentimientos y la atención son las verdaderas fuentes en las que los niños establecen los conocimientos y desarrollan los sentimientos universales. Un juego de una hora con un mandala da grandes sorpresas a los padres e hijos, dejando fuera de la puerta el estrés y la ansiedad. Así, se da a la casa un silencio inesperado!

¿Hay una edad en la que se comience a utilizar el mandala con los niños?

Por supuesto, los más niños tienen la atención, la concentración y el control de la coordinación de los movimientos en la mano y en los dedos con menor intensidad. Es importante nunca juzgarlos, evitar grandes interferencias en las opciones de colores y formas y tal vez sólo establecer algunas reglas simples . Por supuesto, que incluso los adultos las tendrán que cumplir.

CLAVES

  • Preparar la habitación, si además de lápices de colores o marcadores, incluso se puede utilizar el yeso, la arena, el collage o la pintura. Los niños no deben tener miedo de ensuciarse o de ensuciar el suelo, para disfrutar el sabor de crear y para inducir un estado de ansiedad.
  • Sólo un poco de previsión se necesita: una lámina de plástico que cubra toda la mesa con cinta adhesiva para soportar las presiones y tensiones, y en el piso de la alfombra una manta para ser pisoteada y ensuciada.
  • Hay productos en el mercado a base de agua, y serán suficiente para que cualquier mancha salga con ‘un poco’ de jabón. Estos productos también son no tóxicos, colaborando con la salud de nuestros hijos. Toda buena papelería o supermercado dispone de diferentes tipos. Su imaginación le ayudará. Importante no es tanto la calidad del papel para dibujar el mandala, sino el tamaño del papel.
  • A partir de 6-7 años un tamaño ‘3 será el mínimo tamaño correcto, pero se puede también utilizar la parte posterior de viejos carteles, o cartón de embalaje reciclado, para la mayoría de los “niños un A4 irá bien, lo contrario parece demasiado enorme y desorganizado. Si desea hacer en familia un mandala puede utilizar una gran sábana blanca vieja y recoger y decidir sobre las formas y colores.
  • Para preparar la habitación además de elegir el lugar más ‘brillante y más’ acogedor de la casa, se puede poner un poco de música, pero no ‘siempre es necesario a veces el silencio para expresar las observaciones y los pensamientos.
  • Al final el color o la composición del puede ‘hablar de sus sentimientos y emociones sin fuerza, pero recuerda que si le preguntas a sus hijos tendrán que tener el valor de hacerlo también. Ellos recibirán una lección de vida inimaginable e irremplazable en la verdad ‘y honestidad’ de sus sentimientos.
  • Es aconsejable preguntar directamente ‘¿Qué es esto?’ Refiriéndose a una forma o un color, y ‘mejor ponerse en contacto con los niños para que puedan expresarse libremente.
  • Los niños no tienen superestructuras que les ayuden a mediar en todo, y usted puede encontrarse con lágrimas en los ojos que le digan que usted ha dado a luz a un genio o a un tranquilo San Francisco.
  • Por lo que ‘no vuelvas forzada su confianza o no trate a toda costa entrar en sus mentes, huya de la ansiedad de los padres super maestros y escuche a ellos, se puede llegar a un resultado inesperado, abriendo sus bloqueos emocionales.
  • Si se da cuenta de que se han enfrentado a un problema importante, no dude en buscar ayuda de algún especialista, pero por lo general el mandala también ayuda a salir de los túneles: los niños juegan, y la atención y el cuidado son las mejores fórmulas !
  • A partir de los 6-7 años de edad los niños pueden compartir los mandalas de los adultos. Aunque cualquier mandala puede utilizarse a cualquier edad, sin que ello afecte al resultado, hay algunos que pueden favorece a determinadas edades.
  • Si tiene alguna pregunta, o curiosidad, no dude en contactarse con nosotros, ya que les responderemos a la  brevedad, aportando como siempre la mejor y más completa información sobre los mandalas.

Diseños de mandalas para niños para descargar

Para los niños son ideales los mandala con diseños sencillos o infantiles como los que vemos a continuación.

 

 

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