Mandalas Laberinto

Los mandala laberinto tienen su orígen en la India para luego ser conocidos en Oriente y utilizados como un medio de meditación.

Para qué sirven los mandalas laberinto?

Como hemos dicho los mandalas Laberinto son usados como un medio de meditación porque ayuda a:

  • Ante todo a relajarse ya que logra momentos de introspección.
  • Ayuda a equilibrar y desbloquear los hemisferios cerebrales.
  • Incrementa la coordinación ojo-manos.
  • Libera emociones.
  • Mejora la concentración y optimiza la atención.

Mandalas Laberinto

El laberinto y el mandala son dos metáforas del viaje, de la meditación en uno mismo, del trabajo en la vida interior.

Conocido desde la antigüedad por ser un símbolo de viaje, el laberinto comparte este aspecto con el mandala.

En ambos el camino es hacia el centro, las pruebas que siguen son un camino de muerte y renacimiento. Hay más, en la antigüedad el laberinto se asimila al útero materno, por lo que el laberinto se convierte en un camino iniciático, de vida y muerte, que regresa al vientre de la Diosa Madre, la cueva en el centro. Un eco de estas creencias ha llegado a tiempos más recientes; entre las poblaciones nativas de Estados Unidos durante el parto hasta mediados del siglo XX, se acostumbra poner una imagen de laberinto frente a la madre, para alentar el nacimiento y mostrarle el camino al niño por nacer.

El laberinto se convierte en un lugar especial donde el misticismo alcanza su máxima expresión de unión y defensa de lo sagrado, mientras permanece en un lugar oscuro, incomprensible si sus códigos no son conocidos y difíciles de enfrentar. Entonces, el laberinto como el mandala tradicional tiene un valor defensivo, destinado a aquellas personas que saben leerlos, aplicando paciencia y dedicación, son un lugar seguro para unos pocos inaccesibles para muchos. Ambos representan el camino que conduce al corazón y al centro del mundo espiritual de la vida futura, por esta razón se necesita algo de preparación para entrar y todo el coraje de un héroe para salir de él. El laberinto como el mandala nos atrae en un viaje hacia el infinito, el universo que representan, lo desconocido y el extranjero de otro mundo. Con el símbolo del viaje que no solo es sinónimo de elevación o reflexión sobre uno mismo, sino también la búsqueda de las verdades últimas.

Los primeros cristianos se reunieron en las catacumbas, un lugar oscuro, hecho de corredores y túneles donde se refugian para celebrar su adoración y las raíces de estos hábitos residen en la historia de los orígenes cuando las cuevas y los túneles no eran solo lugares de enterramiento sino también de adoración. Ciertamente, un culto destinado solo para los iniciados, los elegidos o los convertidos a quienes se les puede revelar la verdad, pero esto es aún más representativo de la búsqueda espiritual de cada ser humano.

Cuando Teseo en el laberinto se encuentra con el Minotauro, se interpreta como que ‘cada ser humano en el camino del crecimiento y el conocimiento propio se encuentra a sí mismo. El Minotauro, no solo la alegoría de nuestra bajeza, de nuestros instintos animales o de nuestros temores, es la alegoría del descenso al infierno que solo una vez enfrentada nos permite ascender, resurgir y resucitar de alguna manera a la vida.

Entrar en el laberinto es como mirar las profundidades de nuestra alma y, al mismo tiempo, ver en ellos lo opuesto, lo mejor de nosotros que no dejamos emerger, esos potenciales que nos asustan, que no estamos acostumbrados a vivir.

No es sorprendente que en la Edad Media el laberinto fuera comparado con la peregrinación a Tierra Santa. Los peregrinos, como un héroe más moderno, fueron los temerarios que se enfrentaron a largos viajes, no siempre fáciles o libres de riesgos, para llegar al Centro del Cristianismo, Jerusalén. Así como el centro del laberinto representa la Ciudad Celestial, así el centro del Mandala representa el Palacio celestial donde la divinidad “vive”; en ambos casos, llegar al centro representa la posibilidad de ser salvado. Llegar al centro significa aceptar el desafío de viajar como una metáfora del crecimiento personal, o la posibilidad de transformar la vida de uno en una positiva. Para hacer esto es necesario enfrentar el viaje, probarse a sí mismo, salir de la “zona de confort” y, a veces, aceptar ayuda. Teseo hace con Arianna y su hilo, cada uno de nosotros puede contar con preciosos “regalos” traídos por el la vida, la presencia afectuosa de alguien, la amistad verdadera, la ayuda profesional, la capacidad de relacionarse, de reflexionar y, sobre todo, el deseo de vivir, de ser uno mismo y de perseguir su propio destino son todos los “hilos de Arianna” para realizar Fuera del laberinto y el éxito del mandala.

Cómo recorrer los mandalas laberinto

Como hemos dicho, los laberintos son símbolos muy antiguos de la humanidad y tienen un solo camino que lleva al medio o centro o salida. Es importante estar tranquilo y en silencio para poder concentrarse en recorrer el mandala laberinto.

Comenzaremos contemplando la imágen del laberinto mandala, respiramos profundamente y nos concentramos en comenzar a recorrerlo con el dedo o con algún elemento con punta. El recorrido se hace en forma lenta y muy conscientemente de afuera hacia adentro. No hay que despegar el dedo del laberinto y mientras prestar atención a todo lo que llega de afuera mientras se recorre el mandala laberinto.Cuando se termina se puede comenzar a pintarlo con los colores que surjan internamente.

De esta manera sentiremos que la mente se aquieta, que entramos en un estado de calma y relajación hasta sentir una paz interior.

Diseños de mandalas laberinto para descargar

Crear estos mandalas laberinto puede llevar a aquietar nuestra mente. Por eso dejamos algunas ideas y diseños para descargar.

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